Conceptos disciplinares del enfoque sistémico
Enfoque sistémico: conceptos disciplinares
Las personas tienden a relacionarse con el
medio, de acuerdo cómo sean las relaciones en su familia de origen, esta interacción
media en el desarrollo social y cultural del individuo. Este sistema en el que
crece y se desarrolla el individuo, tiene mucho que ver en el desarrollo
emocional de cada miembro de la familia, porque de la misma manera se proyecta
hacia los demás, (Fried & Fuks, 1994).
En un sistema hay interacciones entre sus miembros,
se encuentran los componentes del sistema (suprasistemas y subsistemas), las condiciones
en la interacción de los miembros del sistema donde se pueden apreciar los límites
que se manejan en él; es decir, se puede identificar la jerarquización y las
formas de relacionarse los miembros dentro del sistema.
La jerarquía en el sistema puede prestarse para
relaciones sanas que favorezcan el crecimiento de los involucrados, o por
contrario deformar las relaciones dentro del sistema y al tiempo afectar para
siempre a los actores, estas relaciones pueden ser alianzas (ayuda mutua –
relación sana), coaliciones (unión de fuerzas para causar daño a un tercero- relación
tóxica) y triangulaciones (dejar un miembro del sistema en medio del conflicto
para causar daño en doble sentido entre los dos actores restantes- relación
tóxica), (Feixas, Muñoz Cano, &
Montesano del Campo, 2012).
El enfoque sistémico se concentra en tres principales
aportantes, Escuela MRI de Palo Alto, Estructural y Estratégica y Escuela de
Milán. Cada escuela aporta al enfoque de tal modo que se consolide.
Escuela de Palo Alto:
Dentro de la escuela de Palo Alto, buscan trabajar más con lo miembros afectados por el problema que con el mismo individuo, porque son ellos los que buscan la solución al problema a diferencia del individuo portador de los síntomas, que en la mayoría de ocasiones, no va a aceptar las responsabilidades de lo que aqueja al sistema; un cambio en la forma de relacionarse el sistema con el individuo puede implicar disminución de los síntomas y empoderamiento de los demás miembros del sistema y en consecuencia un cambio en el individuo, (Feixas, Muñoz Cano, & Montesano del Campo, 2012).
Esta escuela comprende que los problemas son inherentes
al ser humano y por tanto constituyen parte fundamental de su desarrollo, sin
problemas no hay crecimiento ni fortalecimiento de las personalidades de los
individuos de cada sistema y en consecuencia se constituye un desequilibrio en
el mismo sistema.
Escuela Estructural y Estratégica
Desde esta escuela el objetivo es trabajar con
la familia quien aprende a identificar causas del problema, cómo manejarlo y cómo
superarlo. Estas escuelas se fusionaron a partir del trabajo entre Haley y
Minuchin, quienes unieron estrategias de las dos escuelas. Esta escuela
contempla que la estructura del sistema debe estar definida al igual que los
límites o fronteras para lograr un trabajo de la totalidad del sistema y
crecimiento de sus miembros (Feixas, Muñoz Cano & Montesano del Campo, 2012).
Para lograr éxito en la intervención de un
sistema y su posterior reestructuración, se deben determinar las características
del sistema es necesario conocerlo desde dentro, por lo que es preciso ingresar
al sistema, para esto se deben conocer las pautas con que funciona el sistema
(rastreo), después de conocerlas, se procede a la inmersión donde se respetan
las reglas del sistema pero se realizan cambios dentro de esas relaciones (mantenimiento);
es fundamental también establecer una relación más cercana con el sistema por
lo que se opta por imitar acciones de uno de los miembros (mimetismo).
Escuela de Milán:
tiene un enfoque hacia el constructivismo,
donde se tiene confianza en la evolución de los miembros del sistema. El enfoque
es reconocer la forma y medida en que el síntoma afecta las relaciones entre
los miembros del sistema. Se realiza un análisis sobre el por qué acuden a la
terapia, cuales son las expectativas ante las sesiones, que pretenden con eso. Esta
intervención es lenta porque se busca que los mismos miembros del sistema
reconozcan en ellos las potencialidades para cambiar las situaciones y afrontar
esos cambios de manera que se reestablezca la armonía, donde ellos mismos noten
que el cambio en uno afecta a todos y que los cambios son progresivos en la
medida en que se identifican las fortalezas y debilidades del sistema (Feixas,
Muñoz Cano, & Montesano del Campo, 2012
y Ortiz, 2008).
Referencias
Feixas
i Viaplana, G., Muñoz Cano, D., Compañ, V., & Montesano del Campo, A.
(2012). El modelo sistémico en la intervención familiar.
Ortiz,
D. (2008). La terapia familiar sistémica. Recuperado de https://dspace.ups.edu.ec/handle/123456789/6096
Fried, D., & Fuks, S. (1994). Modelo sistémico y
Psicología Comunitaria. Psykhe, 3(1). Recuperado a
partir de https://revistacienciapolitica.uc.cl/index.php/psykhe/article/view/20141
Trujano,
R. (2010). Tratamiento sistémico en problemas familiares. Análisis de
caso. Revista electrónica de psicología Iztacala, 13(3),
89.





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